Los Zombis existen

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Estoy seguro que muchos de vosotros os encontráis diariamente con estos personajes que inundan nuestras plazas y calles que parecen zombis.  Es fácil ver que el alcoholismo les tienen totalmente capturados. En ocasiones nos piden dinero para el autobús, tomar un café o para comer, con un inconfundible olor a alcohol, en ocasiones rancio. Algunos de ellos se nos hacen familiares al verlos después de varias veces, pero en la medida que pasa el tiempo, podemos ver como se deterioran por el alcoholismo físicamente hasta que en muchas ocasiones ya no los vemos más por estar hospitalizados o muertos. Más de dos millones de personas mueren al año por causas relacionadas con el alcohol. Tanto el alcoholismo como el tabaquismo les va pasando factura. Hay de todo. No todo es gente que vive en la calle. Hay ingenieros, médicos, abogados y también personas que vienen del albergue. El alcoholismo es una enfermedad muy democrática, no importa ni el sexo, ni la raza, ni la posición social. Médicos nos indican que puede comenzar coin una depresión, pero la realidad es que toda la sociedad está coluida con las compañias de hacen alcohol, cada vez que celebramos los hacemos con alcohol, no existe una educación real sobre este problema en los colegios a pesar de ser tan importante.

La realidad es que muchos de ellos, no solamente le dan al alcohol, sino que también a otras drogas y en su gran mayoría sufren de tabaquismo. Recorren las calles buscando cigarrillos que no fueron acabados para recoger pitillos y fumarlos directamente o juntar varios y hacer un pitillo. Las personas dependientes del alcohol tienen una esperanza de vida 20 años menor que las abstemias o aquellas que beben con moderación, según un estudio hecho público  por científicos alemanes. Ninguno de los alcohólicos fallecidos alcanzó la media de esperanza de vida de 82 años en las mujeres y 77 años en los hombres. el alcoholismo no es una cuestión moral. El alcohólico no es un canalla ni un mal hombre. El alcohólico es un enfermo. El alcoholismo es una enfermedad. ¿Acaso diríamos que un tuberculoso es un sinvergüenza?

Al anochecer los vemos como  muchos duermen en las calles, acompañados des un cartón de vino barato o botellas de cervezas.

La Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD), indica que los niveles de alcoholismo entre los jóvenes va en aumento de forma preocupante. Vamos que colocados, uno detrás de otro, los datos del consumo de alcohol en menores resultan escalofriantes. 1,2 millones de jóvenes hicieron botellón en el último año. De este número 981.000 tenían entre 14 y 17 años. Ahora hasta tenemos turismo “borrachera”.

Alrededor de 11 litros por persona al año. Ésa es la cantidad de alcohol que se bebe en España al año según el último informe mundial de la Organización Mundial de la Salud (OMS). 

Una de las cosas que más llama la atención es la cantidad de gente joven que anda completamente borracha por la calle, pidiendo dinero y que terminan en los parques en las entradas de edificios durmiendo. Estos vienen a reemplazar a otros que se van muriendo, ya que por lo que hemos visto no duran mucho por llevar una vida tan dura.

La falta de una buena alimentación, una absoluta falta de aseo y en muchos casos son víctimas del clima tanto del frío como el calor, la lluvia o la nieve. Poco a poco todo este tipo de cosas se los va llevando al cementerio. Recuerdo a muchos que van llegando al barrio donde vivo, aquellos que al parecer ya han decidido o los han tirado a la calle, se juntan en parques con otros y comienzan el preiplo de vivir definitivamente en la calle. Las peleas, borracheras les van pasado factura, su salud comienza a decaer, al princio se ven bien, pero de a poco, pasan a andar con fracturas, golpes terribles en la cara y una vez en ese punto, muchos ya no los volvemos a ver, aparecen otros nuevos, que van a hacer el mismo recorrido como zombis.

En ocaciones nos encontrams con algunos, que van como zombis, con un olor horrible a orina, sucios y que al mirarles no sabes ver en sus ojos que es lo que ellos ven o sienten.

El alcoholismo que tiene está tan desarrolado que al parecer ya no prestan atención alguno a  su aseo personal, un verdadero desastre, algo así como lo que indicaba el principito, beben para olvidar, olvidar que el alcoholismo los tiene totalmente capturados.

Afortunadamente existen organizaciones que hacen de la vida de estas personas algo mejor, le ayudan con comida y refugio. Para muchos toda esta gente no son nada más que los grandes olvidados. Mientras las companías de alcohol se forran, no dejan un céntimo para arreglar la vida de esta gente. Debería haber un impuesto de dignidad, para pagarles un tratamiento, para devolverles la ilusión, esa ilusión de volver al mundo real. Para nosotros al verlos no podemos evitar pensar que algo mejor se puede hacer para acabar con esta tragedia tan grande que termina quitándote la vida. Están muertos en vida como los zombis.

Pero tal como la vida es, no todo es negro, existen personas que salieron de este tipò de situaciones aunque son muy pocas, en el siguiente enlace puedes leer sobre este caso, fue un indigente en las calles de Montreal, donde vivía inmerso en las drogas y el alcohol. Ahora tiene un apostolado para ayudar a los sin techo, mujeres dedicadas a la prostitución y los presos.

IberoMagazine

 

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