Estados Unidos, otra matanza más

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Está claro que no es ninguna novedad que en Estados Unidos algún loco saque un arme y mate a decenas de personas, por otro lado sabemos que nada se hará para cambiar esta realidad, el partidismo y los grupos de presión impiden reformas de calado en el país con la proporción más alta de armas en el mundo, por lo que  dentro de poco desafortunadamente nos enteraremos de alguna otra matanza.

En esta ocasión fue en una Iglesia en el estado Texas. El asaltante abrió fuego y mato a 27 personas. Esta nueva matanza se suma a las anteriores  que hemos tenido este año y aunque parece increible, irrisorio, no pasa absolutamente nada, nada cambia.  Las armas continuan vendiéndose normalmente, como si nada sucediera. En Estados Unidos es bastante más difícil abrir una cuenta en el banco, o comprar un teléfono, que adquirir una ametralladora. 

Un hombre vestido con un atuendo negro de estilo táctico y armado con un rifle de asalto abrió fuego el domingo dentro de una iglesia en una pequeña comunidad del sur de Texas, matando a 26 personas e hiriendo a otras 20 en lo que el gobernador llamó el tiroteo masivo en la historia del estado . Los muertos tenían edades comprendidas entre 5 y 72 años.
En la conferencia de prensa, el atacante fue descrito solo como un hombre blanco de unos 20 años que vestía uniforme táctico negro y un chaleco antibalas cuando aparcó en una estación de servicio frente a la Primera Iglesia Bautista en Sutherland Springs, a unos 30 kilómetros al sureste de San Antonio, alrededor de las 11:20 a.m.
“Es increíble ver a los niños, a los hombres y las mujeres tirados allí. Personas indefensas”, dijo el sheriff del condado de Wilson, Joe D. Tackitt. “Creo que fue ver a los niños que fueron asesinados. Una cosa es ver a un adulto, pero ver a un niño de 5 años …”

Las estadísticas son escalofriantes, cada día alrededor de  309 personas reciben disparos, 93 de ellas mueren. En un año, equivale a 114.994 personas, de las que 33.880 fallecen.

Hay nueve armas por cada diez ciudadanos. Esta es  la proporción más alta en el planeta.

El perfil del tirador de las masacres en Estados Unidos ha sido mayoritariamente un hombre (98% de los casos) blanco (el 64%).

Las estadísticas nos indican que existe un repunte en este tipo de tiroteos en USA. La población de Estados Unidos representa el 5% de la población mundial, pero el 31% de las balaceras masivas ocurren en su territorio. Cada vez son más amenudo y la cantidad de muertos en mayor.

Muchos culpan al Lobby de la Asociación  Nacional del Rifle, por defender las actuales leyes que permiten comprar armas con casi ninguna restricción independientemente de sus efectos. Pero la realidad es más profunda y nadie la quiere aceptar. El negocio de las armas es un gran negocio en Estados Unidos y primero que las personas es el dinero.

La absoluta falta de compromiso para detener este tipo de matanza es tal vez el principal problema.  Otra dificultad al parecer insalvable es la constitución norteamericana, esta protege el derecho del pueblo estadounidense a poseer y portar armas. Como se aprecia a simple vista, una solución por parte de la administración es muy difícil, ya que para ello se requeriría empoderar a todo el país y luchar contra la Asociación Nacional del Rifle(ANR) y el partido Republicano, que no desea bajo ningún motivo modificar la constitución y menos detener el gran negocio interno de las armas.

Sin lugar a dudas debe quitarse el derecho a tener armas tal cual está establecido en la constitución, es de sentido común, el país no puede permitir que matanzas de este tipo ocurran. El gobierno comete un gran error  al no modificar la constitución, así mismo,falla  estrepitosamente en la defensa de su pueblo al permitir que cualquier loco pueda poseer armas de fuego simplemente porque es un buen negocio para un sector industrial del país.

Aunque parezca de locos, existe una gran cantidad de políticos en el congreso norteamericano que le va bien mantener este status quo y simplemente dedicarse a dar el pésame a las familias, citar a Dios y a continuación volver al día a día como si nada pasara, mientras los sanitarios retiran los cuerpos de mujeres hombres y niños muertos por arma de fuego.

IberoMagazine

 

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