España un país plurinacional

España

Para la mayoría de nacionalistas españoles, España es solo una y eso de la plurinacionalidad son chorradas que se han inventados los comunistas de Podemos que pretenden traer a España el comunismo.

 El 48,3% de los españoles entrevistados por el GESOP ven el país como una nación, mientras que el 46,1% la entienden como una nación de naciones, el resto no sabe.

 Mejor será atenerse a los hechos y no a las opiniones sobre este tema, todos tenemos ideas sobre tal o cual, no obstante, siñámonos por la realidad que esiste que no es discutible.

Todos sabemos que en España hay 4 Idiomas oficiales estos son Gallego, Castellano, Vasco y Catalán(Valenciano), nos parecemos mucho a Suiza, donde también existen 4 idiomas oficiales.

 Estos idiomas no han caído del cielo o fueron inventados por comunistas trosquistas, sino que son el resultado de una evolución natural de los respectivos pueblos que se encuentran en la nación, y si, son idiomas reconocidos así es que eso de que son dialectos, va a ser que no. Nuestra Constitución reconoce la existencia en la nación española de unas nacionalidades y regiones con derecho a la autonomía. Esto no significa que la constitución de España sea un pacto entre naciones preexistentes, pero abiertamente indica que existen nacionalidades políticas. Tiene bastante sentido el idioma sin lugar a dudas, este representa una parte importante de la identificación de una nación. Que sería de Italia sin el italiano o de Inglaterra sin el Inglés. esto nos hace volver al Suiza, ya que a pesar de tener 4 idiomas diferentes todos los Suizos se consideran Suizos sin lugar a dudas, pero en nuestra nación, bueno, no es nuestro caso.

 Para los conservadores este reconocimiento en la constitución está más bien referido a estas provincias que hablan raro y deberían hablar Castellano por sobre todo. Pero el reconocimiento proviene desde un punto de vista histórico, ya que antes de la constitución de España, estos pueblos existían y producto de un matrimonio de Reyes católicos, España se unifica en lo que hoy la conocemos.

 Para los progresistas, España es una nación de naciones o, dicho más técnicamente, un Estado plurinacional ya que el territorio administrativo del país engloba a un conjunto de diferentes culturas e idiomas.

 Es bien sabido que el sistema político Español hasta principios de siglo XX era una monarquía centralista, interrumpida únicamente en los períodos de la Primera República (1873-1874), la Segunda República (1931-1939) y parte del régimen franquista (1939-1947), donde España volvió a constituirse en Reino tras la aprobación de la quinta Ley fundamental sobre la Sucesión en la Jefatura del Estado. La actual monarquía española el rey es el Jefe del Estado y como tal asume la representación del Estado español en las relaciones internacionales, también representa un símbolo de unidad y es el mando supremo de las Fuerzas Armadas.

 Durante el siglo XIX como al comienzo del siglo XX, los conflictos políticos relacionados con las libertades de los ciudadanos y sus derechos se agudizaron, España también se vió envuelta en un cambio de siclo, que lleva a su climax con la Segunda República.

 Con la asunción en 1931 de la Segunda República Española, se introdujo en la Constitución la posibilidad de que las regiones que componían España se convirtiesen en autonomías. Así, en 1932 Cataluña aprobó su Estatuto de autonomía, mientras que las provincias Vascongadas no hicieron efectiva esta posibilidad hasta 1936, cuando entró en vigor el Estatuto autonómico vasco. En Galicia, también se recogió el Proyecto de Estatuto de Autonomía de Galicia de 1936, que fue aprobado en referéndum por el pueblo gallego pero que, al estallar la Guerra Civil, no entró en vigor, pese a que su texto llegó a ser entregado al presidente de las Cortes Españolas y admitido a trámite por estas.

 La lucha por obtener más autonomía del poder central ha sido siempre parte esencial de las comunidades autónomas, incluso hoy seguimos con el mismo problema. La inestabilidad política producto del rechazo a estos cambios políticos por parte de una parte de sectores conservadores desembocó con el golpe de estado de Franco y guerra Civil española. Durante los 40 años de dictadura fascista, la centralización del poder político retornó con fuerza, hasta la muerte del dictador.

 Franco directamente prohibió las lenguas locales e instauró el castellano como lengua oficial, pasándose por el forro la cultura local. Franco tenía que mantener una sociedad unida sin opiniones divergentes. Franco prohibió el uso de las lenguas minoritarias, las cuales fueron perseguidas y duramente reprimidas. El régimen creó una narrativa que retrató a las lenguas no castellanas como antiespañolas y anti patrióticas, que dura hasta el día de hoy. El general Francisco Franco combatió una guerra brutal contra la democracia con la ayuda de Hitler y Mussolini y, a partir de entonces, presidió un régimen de terror estatal y lavado de cerebro nacional a través de los medios controlados y el sistema educativo estatal.

 Partiendo de un centralismo franquista residual, los partidos afines de derechas han fomentado la hostilidad hacia Cataluña y el país Vasco en particular con fines electorales. La consiguiente división, que a veces raya en el odio mutuo, es uno de los legados más dañinos del franquismo.

 Este tema perdura hasta nuestros días, por ambas partes claro está. Podríamos perfectamente juntarnos todos con el fin de crear un sistema, tal como Suiza, pero este odio mutuo que se tiene no permite acercamientos. Entendemos que esto no cambiará hasta que exista un cambio generacional, sangre nueva que sea capaz de mirar nuestras diferencias como un haber en nuestras vidas que efectivamente son eso. Los Suizos han sido capaces de entender estas diferencias y sacarles partido, hoy son un de las naciones más desarrolladas del planeta.

IberoMagazine

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