Economía: La próxima crisis financiera que viene

La falta de regulaciones del mercado gracias a Trump están prendiendo fuego a la economía norteamericana.

Para nadie es una sorpresa que Trump esté desregulando el sistema económico, su partido ha estado haciendo esto con la economía desde ya hace bastante tiempo. Con la excusa de la libertad para hacer negocios, Trump está desregulando al mercado y poco le importa lo que pueda pasar, para los republicanos los mercados deben ser absolutamente libres. Producto de esta política hemos tenido terribles crisis financieras desde los años 20,  Esta crisis  fue la depresión más larga en el tiempo, de mayor profundidad y la que afectó a mayor número de países en el siglo XX y que comenzó producto de la desregulación de los bancos y bolsa de valores. Desde ese momento en adelante todas las grandes crisis económicas se producen producto de desregulaciones y falta de control por parte de los gobiernos.

En conjunto, los bancos más grandes de EE. UU.  tienen ganancias récord después de que, no hace mucho tiempo, desencadenaran un desempleo generalizado, destruyendo innumerables vidas y elevando la inestabilidad global. (Ni un solo CEO de un banco importante recibió prisión por tales actos.) Aún así, no culpemos a los peligros que acechan en el corazón del sistema financiero únicamente en la doctrina de Trump de dejar a los bancos solos. Deben ser compartidos por los demócratas que, bajo el presidente Barack Obama, creyeron, y todavía creen, en la perfección de la Ley Dodd-Frank de 2010.

deuda pública

Wall Street ahora está completamente envalentonado ya que la elite financiera sigue el mantra de la exitosa canción de Kelly Clarkston: “Lo que no te mata te hace más fuerte”. Desde la crisis de 2007-08, los seis grandes bancos estadounidenses: JPMorgan Chase, Banco de Estados Unidos, Citigroup, Wells Fargo, Goldman Sachs y Morgan Stanley han visto que el precio de las acciones de sus acciones supera significativamente a las del índice S & P 500 en general, está mejora en la economía les deja con el mundo a sus pies.

“Yo creo que las entidades financieras son más peligrosas para nuestras libertades que un ejército en armas. Si el pueblo americano permitiera alguna vez que los bancos privados controlen la emisión de moneda circulante, primero a través de la inflación y luego por la deflación, los bancos y las corporaciones que crecen a su alrededor despojarán al pueblo de toda propiedad hasta que nuestros hijos despierten un día sin hogar y desamparados en el continente que sus padres conquistaron”. Thomas Jefferson, Tercer Presidente de los EE. UU. 1802

Thomas Jefferson

Presidente de los EEUU

Los temores más grandes que tenía Thomas Jefferson en 1802 eran justamente los que hoy son una realidad. Donald Trump intenta llevar este sistema lo más adelante posible, sin importar las consecuencias en la economía, tanto a nivel local como internacional, ya que guste o no, nuestros político tiene tendencia a seguirle el cuento a los Estados Unidos, en lo que a meteria de la economía se refiere, por lo que más temprano que tarde nos veremos afectados por estas decisiones.

 

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 Economía y Política

En España la última crisis fue debida en gran parte a la  falta de control, por parte del estado y entidades que fueron concebidas para controlar, justamente estas entidades  no lo hicieron tan bien, por no decir que miraron para el lado. Otro aspecto importante fueron las espectativas políticas, mientras el gobierno mantenía el paro bajo, no se preocupaba por las posibles repercusiones que podría tener la burbuja del ladrillo. El descontrol de las cajas, en gran parte, debido a que había políticos en sus   consejos de administración.  Muchos de estos políticos se dedicaron a  forrase  a costa de las cajas. En 2009 había en España 45, y de los 6.065 consejeros que había en ellas, hasta 2.087 eran políticos; esto es, un 34%, que en 2011 llegó a crecer hasta el 40%. Tener a políticos salvaguardando las cajas ha sido un error terrible. Triste es ver como aquellos llamados a protegernos se forran a nuestras costas, aunque lo más feo ha sido como sus respectivos partidos les apoyaban y las investigaciones internas brillaban por su ausencia. Esta crisis ha demostrado que los políticos están más preocupados de la imagen de sus respectivos partidos que del bienestar y la economía de las personas.

 En el fracaso del sistema financiero español mucho han tenido que ver las cajas de ahorros. Las consecuencias económicas para el país han sido enormes. Ya han pasado 10 años del comienzo de la crisis y aún tenemos un paro por las nubes, la situación  de la economía de la gente no han mejorado, las condiciones laborales, gracias  a  la reforma del PP  mantienes salarios bajos, por no decir de hambre y las condiciones de trabajo han empeorado de forma muy acusada poniendo en riego al propio sistema de la seguridad social . Resulta también chocante ver como la gente continúa votando a partidos políticos que tenían representación en estos bancos de esta crisis monumental que aún tenemos en el país. Si bien es cierto los niveles de paro han bajado y muchos españoles han dejado las listas del paro, la calidad del trabajo actual es precario, con salarios inadecuados, por no decir de miseria, y la temporalidad sigue en aumento. 

La salida de la crisis de los años 20, como la gran mayoría, se ha producido producto de la intervención de los gobiernos, por tanto invirtiendo en puntos claves para mejorar la economía y detener el crecimiento del paro, en el caso de España, el gobierno se ha dedicado a hacer recortes, ayudar a la banca con miles de millones(dinero que no recuperaremos)  y no invertir en la economía, por este motivo la crisis aún no se de nuestras vidas y continuará por estos lares por largo tiempo.

Esta política de bajos salarios y libertad de negocios, hace que las empresas ganen grandes cantidades gracias al empobrecimiento del trabajador. Una de las consecuencias más graves es el sistema de reparto de las jubilaciones, pese a haber menos personas en el paro, no consigue recaudar lo suficiente para mantenerse producto de las salarios bajos. El gobierno  se ha gastado casi todos los ahorros del fondo de la seguridad social para tapar esta realidad, ahora ya no lo puede seguir tapando y llama a todos a que se busquen una pensión privada, lo que abiertamente favorece a los bancos pero no a las personas. La realidad es que mientras se mantengan estas políticas, la cosa irá a peor, urge por tanto cambiar el gobierno por uno competente que este interesado en las personas y no en los bancos.

 

 

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