La reactivación económica de Portugal

La reactivación económica se acelera dos veces más rápido que la media de la eurozona en el primer trimestre

El primer ministro de Portugal, que ha predicado contra la austeridad, está muy contento por devolver al país  a la salud fiscal y de tener una sólida  reactivación económica.  La economía producto de la reactivación económica está fuerte y promete una futura expansión, por otro lado el desempleo cae de forma abrupta, aunque reconoce que aún falta mucho que hacer y es consciente que tomará tiempo y un gran esfuerzo.

Portugal ha pasado  de un crecimiento negativo en el 2012 de un -4% a un +1.4 en el 2016. La recuperación, que ha podido crear nuevos empleos, debe continuar a un ritmo saludable gracias a un sector turístico floreciente, una sólida inversión inmobiliaria y exportaciones sólidas. Sin embargo, se espera que el crecimiento del consumo privado se modere debido a la moderada evolución de los salarios, que, junto con una desaceleración anticipada de las exportaciones, probablemente verán un crecimiento moderado en 2018. Los riesgos continúan derivando de una alta carga de deuda. Se espera que  la economía crezca un 2,2% en 2018, lo que representa un aumento de 0,1 puntos porcentuales , y un 1,9% en 2019.

El presupuesto prevé que el desempeño económico más sólido de Portugal, en al menos una década, se extenderá hasta el próximo año, con la inversión, el turismo y las exportaciones siendo robustas. Pero el crecimiento disminuirá a 2.2 por ciento desde el 2.6 por ciento de 2017. Actualmente se cita a Portugal como un ejemplo de reactivación económica, aplaudido por las instituciones internacionales.

Durante años, nos han dicho que solo los recortes profundos pueden salvar nuestra economía. El gobierno dirigido por los socialistas de Portugal ha demostrado lo contrario.

La administración socialista ha demostrado que el mito de que para tener cuentas equilibradas es necesario sacrificar la economía, el empleo y el bienestar del portugués”, así mimso, ha provado que la derecha económica no es la más adecuada para llevar al economía, como se ha creído siempre. El mejor ejemplo es lo que pasa en España, donde se ha sacrificado la economía para poder tener una reactivación económica y que conlleva serios problemas de precariedad laboral y salarios demasiado bajos, poninedo en riesgo los servicios públicos, tales como la salud la educación y las pensiones. Hoy por hoy vemos en las noticias como los pensionistas españoles, hartos de su situación económica que viven han salido a a la calle en masa para protestar por pensiones bajas y un reajuste de las pensiones anual(0.25%)que solo contribuye a empeorar sus vidas. 

La política económica del  gobierno portugués fue de lleno al problema principal. Los recortes acabaron con la demanda interna, por ello  para una favorecer un crecimiento económico, real, la demanda interna tenía que ser impulsada. El gobierno aumentó el salario mínimo, revertió los aumentos regresivos de los impuestos, devolver los salarios del sector público y por ultimo y no menos importante, las pensiones a sus niveles previos a la crisis – tal como en España los salarios se habían desplomado un 30% – y volvió a reintroducir cuatro días festivos cancelados. La seguridad social para las familias más pobres se incrementó, y se impuso un cargo de lujo a las viviendas por valor superior de € 600,000.

Portugal ha aumentado la inversión pública, reducido el déficit, reducido el desempleo y el crecimiento económico sostenido. Nos dijeron que esto era imposible y, francamente, delirante. Y así, los trabajadores británicos sufrieron el mayor apretón de salarios desde el siglo XIX, mientras que la coalición ni siquiera se acercó a cumplir su compromiso de erradicar el déficit para 2015. ¿Por qué? En parte, porque un salario bajo significa que los trabajadores pagan menos impuestos, reciben más beneficios en el trabajo y gastan menos dinero. Portugal está aumentando la demanda.

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Portual reactivación económica

La reactivación económica solo a través del recorte

Llevamos años escuchando por parte de la derecha económica Europea que la austeridad era la solución a la enorme crisis finaciera, tenemos muy claro lo negativoque ha sido la austeridad aplicada en toda Europa. Portugal fue una de los países más afectados  por la crisis económica. Después de un rescate de la troika y el Fondo Monetario Internacional, le fue exigido  medidas de austeridad estrictas que fueron implementadas de forma inmedita por el gobierno de derchas que en aquel entonces gobernaba Portugal. Los servicios públicos se privatizaron, el IVA fue aumentado, se impuso una sobretasa a los ingresos, se redujeron los salarios y las pensiones del sector público y se redujeron los beneficios, y se amplió la jornada laboral.
Casi de forma inmediata, al igual que en España, comenzaron los recortes en educación(-23%). Las consecuencias se hicieron sentir de forma casi inmediata y fueron nefastas para la población. El desempleo llegó al 17.5% en 2013; en 2012, hubo un salto del 41% en bancarrotas de empresas; y la pobreza aumentó de forma muy aguda. Todo esto era necesario para curar la enfermedad de gasto excesivo, fue la lógica que utilizó la derecha económica como medicina para la crisis. Muchas veces que los efectos colaterales son mucho más nefastos que la propia enfermedad.
A fines de 2015,un nuevo gobierno socialista, con el apoyo de partidos de izquierda más radicales, asumió el cargo. El primer ministro, António Costa, se comprometió a “dejar la austeridad de lado como política para crear una reactivación económica”. Portugal había devuelto al país tres décadas  atrás, dijo. Los oponentes del gobierno predijeron el desastre. Es posible que esta política desencadene otro rescate, lo que provocará otra recesión y recortes aún más profundos.
El éxito de Portugal es inspirador. Finalmente se ha cosneguido acabar con la indea que solo la derecha puede manejar los problemas económicos de forma eficiente  ¿De qué a servido toda esta política de auteridad? en Grecia, donde más de la mitad de los jóvenes languidecían en el desempleo, donde los servicios de salud se diezmaban, donde aumentaba la mortalidad infantil y el suicidio ¿Qué hay de España, donde cientos de miles fueron desalojados de sus hogares?, los pensionistas han tenido que salir a la calle para luchar por mejores pensiones y que estas puedan ser subidas con el IPC ¿Y Francia, donde la inseguridad económica alimentó el ascenso de la extrema derecha? Algo tiene que cambiar e Europa si no queremos ir hacia atrás de forma permanente, y este cambio parte por lo económico.
 

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