¿Por qué la clase trabajadora vota a la derecha?

Cuando la clase trabajadora  confía en un liderazgo conservador de derechas, uno podría preguntarse por qué confían en los representantes de una clase propietaria adinerada que probablemente nunca los incluirá.

En la actualidad, existen en España un total de 428.000 millonarios, es normal entonces que esta gente vote a los partidos que defienden sus intereses, sin embargo, en España votaron cerca de 7 millones a partidos de derechas en las últimas elecciones.

Hay, en este caso, 6 millones de personas que han votado al partido equivocado o dicho de otra forma, han votado contra sus intereses. Con esto no me refiero que deberían haber votado a un partido de izquierdas, ya que en ocasiones, la izquierda se comporta como la derecha liberal. Me refiero a que deberían haber votado a un partido que les representara como clase social que son.

El diseño normal humano de felicidad es que tengas trabajo, salud y vivienda o tengas un ecosistema que te garantice la calidad de vida. Todo esto es muy bueno. El sueño del trabajador es tener un coche guapo, que nos feliciten por ello, una casa linda y grande, y serás más feliz si  te pareces a un rico. En una sociedad materialista donde cada día te muestran la vida del rico por la televisión es lógico que la desees. La derecha está todo el tiempo advirtiéndote que vienen a quitarte todo esto,  tu propiedad privada, tu libertad económica, de pensamiento y que solo ellos con sus recetas»liberales» pueden ayudarte. Cuando trabajador es parte de un partido de derechas liberal, justamente pone en riesgo este tipo de calidad de vida.

La idea de que solo la derecha sabe manejar la economía  correctamente es algo que explotan muy bien, la realidad es que donde más se sufren retrocesos para los trabajadores es cuando gobierna la derecha, así como, donde más dinero gana los empresarios.

El Factor religioso

La religión suaviza el miedo a la muerte, libera de los sentimientos de culpa y es un componente de nuestra propia identidad. Pero la religión consiste en un sistema de rangos que exige sometimiento a superiores invisibles. De ahí, la carga de obligaciones y prohibiciones mediante las que los jerarcas religiosos se imponen a sus fieles. Por eso, el poder religioso suele andar aliado con el poder político. Y ambos se sustentan y necesitan mutuamente. Los poderosos se suelen aliar a los “hombres de la religión”. Como éstos se alían a los poderosos.

La izquierda no profesa estos valores religiosos , sino, todo lo contrario. Pero la derecha, no solo los abraza sino que los promueve y se mezcla con ellos. Un buen ejemplo de esto es la dictadura de Franco o la de Mussolini, donde el poder se mezcló con la religión, dando de esta forma una validez a su régimen. Franco era el caudillo por la gracia de Dios.

El aborto, el feminismo y la libertad de la mujer no son vistos por la religión como algo bueno, por tanto, en el discurso de la iglesia va a favor de partidos conservadores y sus fieles les siguen.

Es por tanto una obligación moral defender la fe y las creencias de la iglesia. Esta defensa recae en la gente y no en Dios. Lógicamente Dios no tiene necesidad alguna en ser defendido, pero de eso los fieles no se enteran.

Cuidado que vienen los rojos

Ninguna revolución humana proviene de la nada, siempre existen motivos para que  sucedan. Ejemplos hay a espuertas, pero el principal de estos motivos es la situación económica. La revolución Francesa o la Rusa se debieron a situaciones de opresión de los ricos hacia los pobres.

El comunismo es el resultado lógico de una clase obrera cansada del abuso de los ricos hacia los pobres. No obstante, no podemos dejar de lado que estas revoluciones terminaron en sangrientas y se convirtieron en dictaduras. Dictaduras sangrientas eran también los reyes absolutistas o reyes en general, pero nadie repara en eso.

El miedo a que vengan los rojos es usado por la derecha para asustar a la clase obrera y esta se la cree, a pesar de que la dictadura sangrienta en España vino de la derecha y que con fecha de hoy aún no hemos podido sacarla del cuerpo.

Esperanza Aguirre dijo en una oportunidad que de elegir a Carmena como alcalde de Madrid, «Carmena creará un nuevo modelo de seguridad con jurados vecinales». Esperanza Aguirre ha criticado este modelo por lo que es: la puesta en marcha de los sóviets en Madrid.
Algo completamente ridículo y que no se llevó a cabo, pero es un buen ejemplo de ese miedo que la derecha»liberal» utiliza.

La derecha utiliza este tipo de mensajes para meter miedo a la gente. Gracias a este tipo de mensajes mucha gente vota por miedo a  que vengan los rojos a quitarles todo y convertirles en esclavos. Este sistema les ha funcionado muy bien  hasta  ahora, en el futuro entendemos que les seguirá funcionando de mil maravillas.

 

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This article has 12 Comments

  1. Es sencilla la respuesta:
    «El diseño normal humano de felicidad es que tengas trabajo, salud y vivienda o tengas un ecosistema que te garantice la calidad de vida. Todo esto es muy bueno. El sueño del trabajador es tener un coche guapo, que nos feliciten por ello, una casa linda y grande, y serás más feliz si te pareces a un rico.»
    Lo que ha logrado la izquierda durante 100 años en todos los lugares que ha gobernado es no trabajo (salvo falso en plan de ser todos funcionarios… es decir no trabajar nadie), sistemas de salud hundidos y atrasados, viviendas pobres y por regla general compartidas por familias varias y un ecosistema destrozado.
    Aparte de, de paso, empobrecer a todos (menos a los gerifaltes) y asesinar a mansalva.
    Por eso los pobres votan a las derechas… los pobres inteligentes. Los pobres idiotas siguen votando por lo que dicen las izquierdas que quieren hacer, aunque lleven 100 años destruyendo y empobreciendo todo lo que tocan y asesinando.

    1. las leyes laborales, los sistemas sociales de ayuda, la salud universal las inventó la izquierda, la propia democracia no es un invento de la derecha, de qué hablas?
      yo creo que confundes las dictadura con denominación de izquierda con el pensamiento de izquierdas. el comunismo es una religión sin Dios, no obstante, este tipo de cruedad no es su firma exclusiva, ya mucho antes Papas, emperadores, reyes absolutistas, césares, esclavistas, etc, etc que nada tenían de marxistas habían causado millones de muertes, es la estupidez humana la culpable de tales atrocidades, la banalidad del mal

  2. Si fueras honesto y recto y profundizaras mas en el tipo de ideología que existe actualmente, deberias de desdubrir que la izquierda ideológica de la que presumas ha hecho una reconversión y transformación acogiendo principios y maneras del liberalismo económico, como se puede defender entonces que el 90% de la población esta equivocada si sus referencias morales y políticas han mudado históricamente de pensamiento?

    1. nada de lo que dices tiene efecto sin políticas de bienestar de la población, leyes laborales justas y regulaciones a los grandes capitales, es gracias a a esto que la sociedad puede vivir mejor, y como bien sabes estas leyes las ha promovido la izquierda, la derecha solo trabaja para el capital en España

      1. En España, la legislación de protección laboral, las regulaciones a los grandes capitales, la vivienda pública y otras conquistas «sociales» las trajo el franquismo. Etapa, por cierto, en la que España pasó del subdesarrollo al desarrollo, y en la que hubo muy bajos niveles de desempleo. El segundo impulso legislativo de protección del trabajador se dio en la transición, durante el gobierno de Suárez. Además de ello, los gobiernos más prolíficos en materia de creación de empleo fueron los del PP, sobre todo el de Aznar. También fue relativamente positiva en materia de empleo la segunda mitad de los 80, por efecto de las medidas pro-mercado aprobadas por González, aunque el esfuerzo reformista no se mantuvo.

          1. Los problemas de nutrición y pobreza ya se daban durante la República. Claramente, desde el inicio de la guerra, y por lo menos hasta fines del los 40, hubo problemas severos de nutrición. La fase más aguda, por lejos, se dio en la zona dominada por el Frente Popular durante 1938. En la zona nacional no hubo una situación de hambre extendida: el racionamiento se simbolizó en el Día del Plato Único, y luego en el día sin postre. Durante la primera mitad de los años 40, la situación de pobreza fue grave, como consecuencia de los estragos de la guerra civil, el racionamiento impuesto por la contienda europea y una política económica algo miope basada en el aislacionismo (en parte, entendible dado el contexto internacional). Desde 1945 y hasta 1975 España vivió el mayor crecimiento económico de su historia, pasando a ubicarse al final del período como octava potencia mundial, record nunca más igualado. El crecimiento fue particularmente intenso desde 1959, cuando se adoptaron políticas liberalizadoras y reformas pro mercado. La emigración española hacia Hispanoamérica empezó mucho antes del franquismo: nuestros compatriotas se dirigieron a América en forma masiva desde la segunda mitad del siglo XIX. Cuando yo era adolescente tendía a pensar como usted, Dell. Una esmerada lectura de la historia, con especial enfoque en las estadísticas económicas me ha llevado a entender que estaba en un error.

          2. Habría sido deseable, claro está, que los partidos mayoritarios de la República, y muy especialmente las izquierdas, entendieran que la democracia capitalista liberal no es enemiga de los trabajadores. Y que, sin ser ni remotamente un sistema óptimo, es muy superior a cualquiera de los modelos socialistas o comunistas que PSOE o PCE preconizaban por esos años. De haber prevalecido la sensatez, España habría evitado la sangrienta y horrorosa guerra civil y nos habríamos ahorrado varias décadas de autoritarismo.

  3. Al precio que está la vida, cualquier persona o familia que haya conseguido medianamente consolidar un estatus social que incluya un techo, un vehículo, y un proyecto laboral o empresarial, se puede considerar un autentico triunfador, que se sabe a sí mismo luchador, y que logrará mejorar su situación, o se quedará en el intento.
    Es una cuestión de percepciones, se puede tener un alto poder adquisitivo y ser una auténtico borrego en clave de caída, o ser humilde pero a la vez un optimista emprendedor.
    Es una pregunta con trampa. Los tiempos han cambiado, y aunque sigue habiendo diferencias sustanciales entre rentas, lo que antes se conocía como «clases», está desapareciendo de la misma forma que se desvanecen instituciones del pasado como por ejemplo la Monarquía.
    Ser pobre o de clase trabajadora, sale caro, y se te quieres plantar ahí, te has equivocado de hemisferio, por mucho que quieras votar a un Podemos que será de izquierdas en tanto en cuanto no toque poder, momento en el cual, siguiendo las leyes de la física mecánica, se volverá de centro o peor.

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