La religión y la homosexualidad

La homosexualidad ha dejado de ser una enfermedad, no obstante la religión la sigue tratando como una enfermedad curable. Lo que si sabemos es quela ciencia reconoce a la homosexualidad como normal. Muchas encuestas indican que entre el 2 y el 11 por ciento de los adultos humanos informan haber experimentado algunos sentimientos homosexuales, aunque la cifra varía ampliamente según la encuesta.

La homosexualidad existe en todas las culturas e incluso en todo el reino animal. Entre el 6 y el 10 por ciento de los carneros prefieren montar otros carneros, no ovejas. En honor a la verdad, la ciencia Biología y Sicología no han sido capaces todavía de dar respuestas claras sobre el origen de dicho fenómeno, no obstante, si podemos afirmar que es natural y no un enfermedad, muchos menos un pecado.
Varios estudios hechos en gemelos e hijos adoptados han demostrado que la orientación sexual tiene un componente genético.

Que la homosexualidad sea algo normal, es un verdadero problema para la religión. Esto vendría a decir que Dios creó la homosexualidad y a continuación mandó a sus hijos a perseguirla. Por este motivo creemos que la religión se opone tan duramente  a aceptarla. La religión no se da por enterada de que la ciencia nos confirma que la homosexualidad es inherente al ser humano.

Si bien es cierto, la religión tiene un curriculum bastante amplio oponiéndose a la ciencia, últimamente existía un cierto consenso en dejar a la ciencia lo que es de la ciencia y a Dios lo que es de Dios. Todo esto funciona perfectamente hasta que se llega a la sexualidad, entonces la religión simplemente no presta atención o se retira.

La familia, la religión y el sexo

No es ningún secreto que la religión sea conservadora en su raíz. La religión tiene respuestas a todas las dudas que puede tener el ser humano, y para aquellas que no tiene respuestas;» Dios tiene caminos misteriosos«.
La bandera de la religión es la familia, pero no cualquier familia. Solo aquellas familias que han sido bendecidas por la religión son las única verdaderas. Por lo tanto las familias deben poseer ciertas cualidades, si desean ser aceptadas por la religión.  Familias homosexuales  pueden sentarse a esperar lo que nunca les llegará.

La homosexualidad cambia el sentido conservador de la familia, creando nuevos tipos de familias, esto va contra el concepto que tiene la religión del sexo y la organización humana.

Las religiones más numerosas son famosas por ser muy estrictos con el sexo. La mujer ocupa un papel muy bien definido. Si algo queda claro en todas las religiones del mundo es que a Dios no le caen bien las mujeres por eso dejó instrucciones y complejos manuales en distintos idiomas para que los hombres supieran cómo tratarlas y les pusieran en su lugar en caso de rebeldía.

La mujer debe acatar extrictos comportamientos sexuales y debe estar sujeta a la  voluntad del varón. En la biblia o en el corán es común que un hombre tenga varias mujeres, pero es imposible que una mujer haga lo mismo.

La homosexualidad rompe con esto de forma tajante, dejando a la religión sin respuesta. Los caminos misteriosos de Dios pasan a no tener sentido, dejando a Dios muy mal parado.

El sexo y la religión

El sexo puede ser virtud o pecado, y en algunos casos la ausencia de sexo, como el caso de la madre de Jesús, un signo de puresa absoluta. No debemos olvidar que las religiones mayoritariamente son antiguas y sus creencias provienen de hace cientos de años donde no tenían la información que hoy tenemos.

En el caso de las religiones Abrahamicas, estas nacieron en el desierto, donde el nivel cultural era de pastores. Grandes conocimientos de muchas cosas no tenían. La ciencia, en aquella época, ni siquiera existía.

El sexo está tipificado más que nada como una conducta a seguir, particularmente para la mujer, dejando al barón un tanto de lado o dando al barón una mayor libertad.

La homosexualidad se aleja a esta conducta, fomentada por la religión, de muy mala manera. Al no poder contestarla y tomando en cuenta los siglos se persecuciones que han promovido, pone en un serio apuro a la religión. Para muchos significaría que  no tiene idea de lo que Dios dice, no tiene todas las respuestas, por lo tanto, simplemente no se da por enterada de lo que dice la ciencia y sigue su camino como si nada hubiera pasado.

IberoMagazine



Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *