Mientras exista Vox, la derecha está perdida

Cayetana

Desde que Vox entró al parlamento la derecha no ha dejado de perder. El primero en enterarse fue M. Rajoy que perdió el gobierno en una moción de censura. Nunca antes se había ganado una moción de censura, esta era la primera vez en la historia.

Fue un golpe duro para el PP. De la noche a la mañana habían salido del poder derrotados por quien jamás pensaron les podía hacer algo así. Sánchez sabía que el efecto Vox estaría a su favor Todas las fuerzas democráticas, incluidas  Cataluña y País Vasco, se unirían con el fin de evitar a Vox en las instituciones, con la clara excepción del PP.

En las elecciones generales el PP sufrió un varapalo enorme, Vox le había quitado parte de su electorado más radical, y esta nueva extrema derecha no venía a hacer amigos, sino, a pelearse más con el PP que con los demás, de hecho el PP pasó a ser la «derechita cobarde».

Primero la moción de censura resulta ser un éxito absoluto y logra poner a Sánchez en la Moncloa y segundo Sánchez gana las elecciones y conforma gobierno. Todo esto lo ha conseguido gracias a que el mundo civilizado le tiene terror a Vox.

Encontramos al PP de Casado totalmente perdido. Por un lado al acercarse a Vox extrema sus posiciones y se convierte en un elemento radical más y si no lo hace directamente dejaría de estar en las instituciones.

Producto de esta dicotomía, el discurso del PP ha sido absolutamente destructivo. De la mano de Cayetana, otro gran error de Casado, han salido palabras llenas de rencor, insultos, vilipendios e ignominias que tienen solo un fin; desgastar hasta el infinito al gobierno.

El efecto Cayetana

Cayetana que se denomina así misma como “amazónica en triple sentido”, no tiene límites y va por libre . Cayetana nos deja grandes perlas que jamás olvidaremos acusando al padre de Iglesias de terrorista . Cayetana llega a superar el lenguaje descalificador, insultante y amenazador de los representantes de la derecha más extrema, esto es de Vox.
Hoy por hoy Cayetana ya no esta de portavoz, pero aún está en las cortes y esto significa que Casado tendrá que seguir soportando que dentro de su partido exista una voz que le ataca públicamente, generando un descrédito hacia su liderazgo enorme.

Todo este lío hace que las demás fuerzas parlamentarias tengan más en común que antes,  a pesar de sus diferencias saben que apoyar a Sánchez es importante, de lo contrario existe el peligro de que la extrema derecha logre el poder y eso sería nefasto para todos.

Vox por otro lado está encantado. Se puede dar el lujo de decir lo que quiera y no tiene miedo a las repercusiones que pueda tener. Todo esto gracias a que sus votantes les perdonan lo que sea.

El votante de Vox

Para el votante de Vox, España está en manos de los comunistas que vienen a comerse a sus hijos, acabar con el toreo, acabar con el capitalismo y la memoria del caudillo, algo intolerable. La patria está en peligro tal cual lo estaba en el 36, los sucios rojos se la quieren comer.
Vox cree que Sánchez(el profanador) ha cometido un pecado enorme al sacar al caudillo de su trono, algo imperdonable. Estar en Vox es como estar en un estado de alarma constante, hay que estar preparados» vienen los rojos «, es como una especie de paranoia grupal.
El propio Abascal quiere modificar la ley de tenencia de armas, para  los españoles de bien. Abascal culpa a las demás formaciones políticas de   «que en nuestra casa nos dejemos robar, violar y matar como corderos». Para Vox  la gente que vota a la izquierda o partidos independentistas, son «enemigos de España».

Todos esto hace que las demás fuerzas políticas busquen acuerdos con el fin de evitar que algo así pueda lograr llegar a la Moncloa.

Todo esto ha conseguido dividir a la derecha, al mismo tiempo unir a los demás partidos en su contra, claramente trabaja en contra del PP y continuará así hasta que Vox deje de estar en política.

IberoMagazine

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