Revolución comunista en Suiza?

¿Revolución comunista en Suiza? imposible dirán todos, la realidad es que es bastante poco provable que suceda tal cosa, pero podría suceder si la sociedad Suiza sufriera cambios en sus actuales políticas.

Vamos que para que exista una revolución tienen que darse ciertas condiciones. En un país donde todo el mundo viven en paz, existe justicia y trabajo, una revolución comunista es muy improvable, por no decir imposible. SI miramos la historia veremos que en todos los países donde han habido revoluciones comunistas la ausencia de paz, trabajo y justicia existían.

La revolución Rusa

Antes de la revolución comunista, los rusos vivían en un sistema autocrático. A diferencia de la democracia, donde el gobierno pertenece al pueblo, en una autocracia el poder se concentra en manos de una sola persona: en este caso, el zar Nicolás II.
La Rusia de principios del siglo XX tenía una población principalmente rural, alrededor de 85 por ciento de ella eran campesinos. Constaba de una pequeña élite; sin embargo, incluso esa élite no tenía representación política plena. Rusia era un imperio donde la desigualdad política era exorbitante.
La revolución se gestó a fines de la Primera Guerra Mundial, en un contexto en el que el pueblo ruso se encontraba agotado por el esfuerzo de guerra, la escasez de alimentos y la represión que el régimen imponía para acallar todo tipo de protestas.

La revolución Cubana

Cuba un país de población mayoritariamente campesina, solamente había un hospital rural con 10 camas y sin ningún médico. La mortalidad infantil superaba los sesenta fallecidos por cada mil nacidos vivos, y la esperanza de vida apenas llegaba a los 58 años.

La Cuba pre-revolucionaria era la isla del pecado y estaba sumida en los vicios del juego, la mafia y la prostitución. Varios prominentes intelectuales de Estados Unidos han compartido esa percepción. Durante un cuarto de siglo, de 1933 a 1958, la isla estuvo sometida al dictamen de Fulgencio Batista, que la convirtió en el prostíbulo de América.
La represión brutal de cualquier disidencia, la corrupción en todo el tejido administrativo, una influencia grotesca de Estados Unidos, la presencia de la Mafia y también algunas reformas positivas caracterizaron este período oscuro camuflado con alegres luces de neón.

Cuba cumplía todos los requisitos para comenzar una revolución comunista y gracias a la presión norteamericana continúa siéndo un país «comunista».

La revolución Vietnamita

El asesinato de varios religiosos franceses fue el pretexto utilizado por Napoleón III para iniciar su conquista de Vietnam a mediados del siglo XIX. El emperador galo conseguía así un territorio desde donde acceder al suculento mercado chino. Inmediatamente después de la ocupación, el nacionalismo vietnamita no tardó en desestabilizar el dominio colonial.

Tras la retirada japonesa en 1945, Ho Chi Minh proclamó de inmediato la República Indochina de Vietnam, pese a que, en realidad, solo controlaba la mitad norte del país. Francia, sin embargo, se negó en rotundo a conceder la independencia. Comenzaba así una larga contienda, conocida como la guerra de Indochina. El Vietminh sumó los campesinos a sus fuerzas, gracias a su defensa de la reforma agraria. El conflicto concluyó en 1954 con el triunfo vietnamita en Dien Bien Phu, al norte del país.
Ambos bandos firmaron la paz en la Conferencia de Ginebra, que supuso el fin de la presencia gala. Se acordó dividir de forma provisional Vietnam en un estado comunista al norte y otro no comunista al sur, que pronto se convertiría en títere de Estados Unidos. Mantener la división era el precio a pagar para evitar que todo el país quedara bajo control del comunismo, como había sucedido en China.

Conclusión

Una revolución Comunista en Suiza, Suecia, Finalandia  o cualquier país desarrollado con una democracia fuerte es casi imposible. La democracia garantiza libertad y justicia, así  mismo el ciudadano pasa a ser lo más importante . Si permitimos que la corrupción destruya nuestras instituciones, si la mala praxis política se apodera de la justicia, entonces no encontramos en la antesala de una revolución.

En España el miedo a la revolución ha sido el mantra de los partidos de derechas, entendemos que como son ellos los que  generan las condiciones para tener una revolución comunista, usan una psicología inversa acusando al comunismo de todo lo malo olvidando que el capitalismo tiene mucho que ver con generar las condiciones para generar una revolución.

 
 


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